
Hoy la violencia es un valor social, tan prestigiado como cualquier otro valor individualista de un sistema absurdo.
Entre las pandillas, o las barras bravas, o las patotas, o la forma y nombre que adopten, los crímenes son como galones que se exhiben ante una sociedad que exige: ¡destácate!, en lo que sea pero ¡destácate!
Y entonces, si ese es el valor que enseña la sociedad, las nuevas generaciones buscan destacarse aunq sea en algo: si nos drogamos, el que toma la dosis más fuerte es el que más se destaca. Si nos alcoholizamos, el que más bebe es el campeón. Si asesinamos, el que más mata es el “winner”. Si nos cagamos a piñas, el que más pega es el más prestigiado. Y si no puedo hacer dinero trabajando entonces mas vale robar...
Y ante esta situación, saldrán las histéricas voces de algunos mayores a decir: ¡pero donde están los valores q enseñamos a nuestros hijos!, ¡es la televisión las que los echó a perder!, ¡son esos rockeros, o esos bailanteros! ¡fue esa mala junta!
En esta mierda de ser el mejor cueste lo q cueste, los jóvenes son vistos como monstruos (por que son distintos) y bajo tantas presiones, no es mas fácil escapar? Drogarse o alcoholizarse para no deprimirse o sencillamente suicidarse para desaparecer!
Lo cierto es q la sociedad es la q trasmite esos valores que han convertido a muchos en “monstruos” a los que señalan con el dedo, sin antes averiguar, con un poco de autocrítica, porque actúan de tal forma!
Y hay quienes vemos esto a la cara, donde nosotros también somos parte de este “engranaje” transmitiendo los antivalores del individualismo y el éxito....
nos preguntamos por nuestro hoy y por nuestro futuro... y aunq parezca q la “culpa” de nuestras desilusiones es de “otros” no vemos otra opción q hacernos cargo de nuestros propios problemas, haciéndonos cargo también de nuestras mejores aspiraciones, reconociendo lo mejor de nosotros, buscando la forma realizarlas...
Entre las pandillas, o las barras bravas, o las patotas, o la forma y nombre que adopten, los crímenes son como galones que se exhiben ante una sociedad que exige: ¡destácate!, en lo que sea pero ¡destácate!
Y entonces, si ese es el valor que enseña la sociedad, las nuevas generaciones buscan destacarse aunq sea en algo: si nos drogamos, el que toma la dosis más fuerte es el que más se destaca. Si nos alcoholizamos, el que más bebe es el campeón. Si asesinamos, el que más mata es el “winner”. Si nos cagamos a piñas, el que más pega es el más prestigiado. Y si no puedo hacer dinero trabajando entonces mas vale robar...
Y ante esta situación, saldrán las histéricas voces de algunos mayores a decir: ¡pero donde están los valores q enseñamos a nuestros hijos!, ¡es la televisión las que los echó a perder!, ¡son esos rockeros, o esos bailanteros! ¡fue esa mala junta!
En esta mierda de ser el mejor cueste lo q cueste, los jóvenes son vistos como monstruos (por que son distintos) y bajo tantas presiones, no es mas fácil escapar? Drogarse o alcoholizarse para no deprimirse o sencillamente suicidarse para desaparecer!
Lo cierto es q la sociedad es la q trasmite esos valores que han convertido a muchos en “monstruos” a los que señalan con el dedo, sin antes averiguar, con un poco de autocrítica, porque actúan de tal forma!
Y hay quienes vemos esto a la cara, donde nosotros también somos parte de este “engranaje” transmitiendo los antivalores del individualismo y el éxito....
nos preguntamos por nuestro hoy y por nuestro futuro... y aunq parezca q la “culpa” de nuestras desilusiones es de “otros” no vemos otra opción q hacernos cargo de nuestros propios problemas, haciéndonos cargo también de nuestras mejores aspiraciones, reconociendo lo mejor de nosotros, buscando la forma realizarlas...
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